martes, noviembre 28, 2006

Inteligencia

Leyendo en los blogs de Imperator y Rapunzell me he puesto a pensar. Y como ese proceso suele dar una tocho inaguantable, lo pongo aquí para disfruto del personal y mío propio.

Imperator y Rapunzell son dos de esas personas cuya inteligencia me parece superior a la mía. No voy a hablar de medias, dado que la única inteligencia que conozco es la mía. Y la suya es superior, muy superior de hecho. Siempre es interesante leerles, hablar con ellos, en general discutir con ellos; y es porque es tremendamente sencillo acabar la conversación habiendo aprendido algo.

He hablado de su inteligencia, pero claro, surge la pregunta inevitable: ¿Qué es ser más inteligente?

Hace tiempo acuñé una descripción de inteligencia que me satisfacía más que las que me había encontrado por ahí, y era que la inteligencia es la capacidad de responder adecuadamente a la situación. Definición sencilla, plana, y que no sirve para nada porque no aclara nada. Pero me gustaba y aún ahora la valoro.

Pero leyendo las entradas de esas dos maravillosas personas me he dado cuenta de dónde esta el quid de la cuestión. O uno de ellos vaya. Voy a intentar explicarlo utilizando una especie de analogía. Desde que nacemos hasta que morimos estamos recibiendo un elemento a través de la experiencia, el conocimiento. Conocemos cosas permanentemente, muchas y muy distintas. Y habitualmente el conocimiento es una mercancía que solemos almacenar en paquetes o ladrillos por razones de espacio y clasificación. Y estos ladrillos de conocimiento se pueden utilizar para hacer cosas.
Pero... ¿qué construir? A no todo el mundo les gusta o les llena lo mismo, es imposible, hacen falta unos patrones para que cada uno lleve a cabo lo que desea. Los planos de nuestro edificio personal son, de nuevo, propios de cada uno. El principio siempre es genérico: cavar la zanja, plantar los cimientos y poner la primera fila de ladrillos, pero a partir de aquí cada cual se especializa y levanta su edificio particular. Su vida.

Los edificios de Impe y Rapun son, en la medida que puedo ver y siguiendo esta analogía, dos edificios jóvenes, hermosos y en crecimiento. Y su hermosura no tiene nada que ver con una fachada bonita o una decoración profusa, no... viene de la acertadísima disposición de los ladrillos, de esas diminutas porciones de conocimiento y experiencia que los componen. Han sabido colocar cada cosa en su lugar y han sabido utilizar todos los recursos que les han sido dados para la consecución de su tarea.

Es decir, la inteligencia es la capacidad propia de utilizar acertadamente aquello que ha sido otorgado a cada uno para la consecución de objetivos, la capacidad de jugar bien las cartas de la mano.

Y esta capacidad depende del objetivo. Sin objetivo no hay capacidad que valga, no merece la pena su existencia. Es decir, la inteligencia es dependiente de la situación. Si se suele hablar de ella como una capacidad base e independiente es simplemente porque el campo que se está tomando para aplicar esa capacidad es demasiado amplio para abarcarlo. Pero la verdad es que todos los campos, propios y ajenos, están limitados a la duración de una vida. Y durante ella la inteligencia cambia.

Pero a los seres humanos los cambios nos gustan poco. Por eso la capacidad que tiene una persona de realizar una tarea determinada siempre es juzgada en base a unas condiciones que consideramos "normales". Es decir, aquellas que se repiten más a menudo. Por ejemplo, yo voy casi siempre sobrio al curro. Pero alguna vez ha pasado que cuando hemos montado cena en el departamento hemos ido de empalmada y medio bebidos a currar. Y ese día el rendimiento es menor del normal (aunque no mucho, ya que curro en el estado). Pero si tomamos el ejemplo contrario con una persona va de manera habitual borracho a currar y un día resulta que va sobrio, los compañeros se asombrarán de su capacidad porque está por encima del umbral al que están acostumbrados.
Y solemos tomar la inteligencia "ideal" de una persona a la capacidad de la que hablaba antes cuando todo está a favor de ella, cuando tiene una escalera de color en la mano. Pero la realidad es la mejor crupier de todos los tiempos y esa situación se repite poco.

Pero me desvío: cuando digo que estoy ante una persona cuya inteligencia es superior, es la situación que surje cuando, obviando detalles, echo una mirada amplia a la parte de ese edificio que puedo ver, y me gusta lo que veo. Son siempre edificaciones hermosas, orgullosas de lo que son y del esfuerzo que les ha llevado a ese punto. Y es igualmente hermoso poder verlos contra el horizonte al atardecer.

13 comentarios:

Nemo dijo...

Tu definición es bastante operativa, no te creas. El consenso (escaso) en psicología tiende a algo muy similar (lo que invalidaría los tests de Mensa, claro :D).

Por otro lado, para ver hermosos edificios al atardecer... tendrías que dejarte ver tú. Cabrón.

Earendil dijo...

Caramba, muchas gracias :)
El tema es que la definición puede ser interesante, pero el tema de la operatividad ya no lo tengo tan claro: No sirve para demasiado. Si se pudieran encontrar los mecanismos que la mueven otro gallo cantaría, pero no sé cómo anda la Psicología en ese sentido.

Nos tomaremos unas cervezas (en el WoW y en la realidad) próximamente, espero. Un saludo tío!

Eleder dijo...

Si quedarais para tomar unas cervezas (y avisarais) entonces SÍ que estaríais actuando inteligentemente :P

XD

Anónimo dijo...

Pero que humilde que eres Ear !!! Siempre estás quitándote méritos y diciéndome que tú no eres esto o lo otro. Aunque la verdad es que me reitero en mis 13 de afirmar que eres el ser humano más inteligente que he visto en toda mi vida y que si hay alguien capaz de dar unos muy buenos y sabios consejos ese eres tú.

Miles de besitos y cuídate mucho solete.

Earendil dijo...

Gracias por tus palabras Vane. pero si soy la persona más inteligente que has conocido, te prometo que te queda mucho, pero que mucho, por conocer ;)

Un beso.

Anónimo dijo...

Ear cielo, coincido con Vane. Como casi todas las personas que he conocido a través de mensistas te considero un tío inteligente e interesante, y me alegro de haberte conocido ;)

Nemo dijo...

Toda esta chupada de rabo virtual está muy bien y me pongo blandito y eso, pero deja de lado la cuestión pertinente de tomar cervezas. Las chupadas de rabo son mejor en persona.

Eleder dijo...

Secundo y tercero la moción XD

Blackrose dijo...

Sigh, y yo que hace dos años que no me tomo unas cervezas con vosotros (de acuerdo que no me gusta, pero ni un chocolate tampoco!)... Y ahora con la mudanza y el montón de curro que tengo hasta finales de febrero ya ni sé cuando va a poder ser...
Respecto a la inteligencia... yo esta noche empiezo a dudar si uso de eso, con la hora que es e imprimiendo documentos para el curro... en fin...que besotes

Rapunzell dijo...

A mí me parece especialmente interesante la idea de no perder de vista que nadie es muy o poco inteligente en sí, sino en función de un baremo. Hay personas con una inteligencia muy buena y un entrenamiento muy específico, de tal modo que sacarlos dos grados de su campo habitual los deja K.O.

Recordaba yo chateando con Earendil a un señor del pueblo muy mayor ya, que en sus tiempos era un mulero buenísimo. Pero llegaron los nuevos tiempos y se compraron un tractor. Como no había pasta para llevarlo al taller cuando se estropeaba, tuvo que arreglárselo él. Y se convirtió en un arregla-tractores buenísimo :)

Un tío inteligente, con gran amplitud de competencias.

Y lo de las cervezas, a mí me parece muy bien, la verdad.

Anónimo dijo...

Lo has definido perfectamente, por eso yo nunca seré inteligente, ya lo he asumido...

Anónimo dijo...

Pues, la inteligencia es relativa, como todo lo que hay por aqui.... ¿o no?

Capitan Napalm dijo...

Siempre he pensado que medir la inteligencia es como analizar químicamente la Coca-Cola: Puedes obtener un montón de compuestos muy característicos, pero es muy complicado restaurar el perfecto equilibrio original.

Hay algo de magia en tener cerca una persona inteligente, y es el único resquicio que permito sobre algo vagamente espiritual en mi ingenieril organismo.